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Refinanciar deudas: una solución para cada realidad
Todos tenemos sufrimos alguna vez, un altibajo en nuestras finanzas familiares, en los que tomar la decisión de refinanciar deudas, pudo ser una buena salida. Muchas personas piensan hoy que, de haber tenido la opción de refinanciar deudas en el momento de apremio financiero, hubieran conservado sus bienes, o hubieran tomado otras alternativas que los hubiera hecho más felices.
Sin embargo, no solo acuden a refinanciar deudas quienes tienen un problema financiero. Muchas veces, quienes acuden a las instituciones financieras en busca de una ayuda, son familias que tienen la suerte de no tener problemas financieros. Muy por el contrario, muchas familias acuden a refinanciar deudas para la adquisición de bienes de lujo, tales como viajes, o autos. Esto también es posible, dado que el crédito es el mismo para todos, y una persona que está segura de su entrada de efectivo futura, no tendrá problemas en aumentar la hipoteca sobre su casa, dado que no será un riesgo tan grande para él. Perfectamente se puede acudir a refinanciar deudas, para poder solventar un verano en la playa, una segunda luna de miel o el viaje de fin de cursos de los niños, nada nos lo impide. Simplemente, deberemos aprovechar que lo hacemos sin apuro y libremente, de forma de tomarnos el tiempo para elegir el contrato que más de ajuste a nuestra realidad, y el que más nos convenga.
Otro potencial cliente para refinanciar deudas, es aquel que estuvo muy endeudado en un momento, pero que gracias a un buen negocio, un ascenso o un golpe de suerte, pudo mejorar su situación. Esta persona, estará interesada en terminar con sus planes de financiación previos, para poder volver a disfrutar de su dinero, sin estar atado a cuotas interminables. Seguramente, este cliente también se dirija a refinanciar deudas, pero a hacerlo con sus deudas viejas, y ofrecerá cancelar los créditos antes de tiempo para dejar de hacer frente a costes de financiación que realmente no necesita. Quien se encuentre en esta situación deberá tener calma, y recordar que el negocio de las casas financieras radica en el cobro de intereses, por lo que no debería sorprendernos que se nieguen a cancelar nuestras deudas sin un precio a cambio. Si este es el caso, habrá que mantener la calma y acostumbrarse al hecho de que nos digan que no, aún con el dinero en la mano. Solo restará evaluar que tan conveniente es la alternativa que nos ofrece la casa financiera, y no tomar decisiones que sean más caras, solo por el hecho de quitarnos de encima las cuotas.
Cualquiera sea el caso que nos lleva a refinanciar deudas, siempre debemos tener en cuenta que el financiero, es uno de los mercados más desarrollados en la actualidad, y por ende el producto que se ajuste exactamente a nuestras necesidades, tal vez ya haya sido inventado. Solo bastará con recorrer los distintos proveedores y consultar por cada producto, de forma de encontrar cual es el que necesitamos.
Productos de crédito
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