Noticias insólitas de tarjetas de crédito
El mundo de las tarjetas de crédito es tan amplio y variado, que es imposible recorrerlo sin dejar de asombrarnos.
Un excelente ejemplo lo constituye el “PayPass”¿Qué es eso? La última invención de MasterCard y el Garanti Bank, un banco de origen turco, que permite usar un reloj de pulsera como si fuera una tarjeta de crédito.
No, no es un chiste, las tarjetas plásticas son parte del pasado. El revolucionario reloj, vendría a reemplazarlas. Por supuesto que la implementación del nuevo aparato requerirá tiempo. Por el momento, sólo algunos locales comerciales están equipados para poder utilizar el “reloj-tarjeta”.
Por otra parte, las tarjetas de crédito están ganando cada día más terreno, primero suplantaron al dinero en efectivo y luego extendieron sus redes, de manera tal que no existe país o institución que no caiga ante sus influjos.
Un tradicional convento Benedictino de Schaeftlarn, Alemania, dejó los prejuicios de lado e instaló una especie de cajero automático en el monasterio.
Los monjes no querían negarles la oportunidad a sus feligreses de realizar una contribución económica a su querida iglesia. Por este motivo, instalaron un cajero que funciona las 24 horas, y permite que los asistentes a las celebraciones que no acostumbran a llevar dinero en efectivo encima, puedan realizar su aporte de todas formas.
Así como el dinero en efectivo fue reemplazado por la tarjeta de crédito, ahora la bolsa o charola en la que se colocaban las humildes ofrendas será reemplazada por los cajeros automáticos.
Sin embargo, a pesar de que las tarjetas de crédito cuentan con todos los avances tecnológicos, a veces estos pueden fallar.
Es el caso de una estresante situación que vivió un ciudadano a quien el cajero automático le había “tragado” su tarjeta de crédito. La historia es la siguiente: un hombre de 40 años concurrió a un cajero automático, pero cuando ingresó la tarjeta el cajero se la retuvo. El hombre desesperado acudió a la policía local en busca de ayuda, pero la eficiente policía le dijo que debía esperar hasta el lunes a que abriera el banco para pedir la devolución de la misma.
Parece que los fantasmas de robo de identidad y fraude acuciaban al pobre hombre que no quiso esperar hasta el día siguiente. Se armó con un mazo y comenzó una ardua pelea con el cajero con el objeto de recuperar su tarjeta.
No obstante, para que no lo confundieran con un ladrón, mientras martillaba se deshacía en explicaciones sobre la legitimidad de recuperar algo que era de su propiedad.
Luego de una hora, el hombre pudo recuperar su tarjeta, dejando el cajero completamente destrozado, a tal punto que estiman que es imposible su reparación y que deberá ser reemplazado por otro.
La entidad bancaria declaró que el cajero funcionaba correctamente, y que el apasionado cliente había cometido un error al utilizar la tarjeta. El insólito caso quedó grabado en las cintas de seguridad del cajero.
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